Segundo embarazo

Llevábamos un tiempo pensando en que lo mejor sería tener el segundo hijo pronto, para que se llevara poca edad con nuestro hijo y pudieran jugar y estar en la misma onda durante la mayor parte de sus vidas. También por nuestra propia comodidad, por quitarnos del medio la falta de sueño y el cansancio pronto, por terminar con pañales y chupetes en pocos años.

En septiembre nos pusimos, y en noviembre ya estaba embarazada. En esta ocasión, a la tercera fue la vencida.

Durante estos tres meses, sentí incertidumbre y muchas ganas de quedarme embarazada. Cuando me hice el test, me puse contenta. Me emocioné. Sin embargo, al cabo de un rato empezó a entrarme un gran bajón que viene y se va de manera periódica.

Realmente en ningún momento he llegado a estar tan contenta como estuve cuando supe que estaba embarazada de mi primer hijo. No sé si es por las hormonas o porque no veo a este nuevo bebé como un bebé en sí, como un ser autónomo, sino simplemente como el hermanito de mi hijo. Quizás es que le veo como un regalo que le hacemos a él, y no como una nueva vida que se está formando dentro de mí.

Además, me siento tan feliz y tan a gusto con mi pequeño, me gusta tanto dormir con él y abrazarle, que realmente no me apetece nada tener que compartir todo este amor. Ya sé que dicen que el amor no se divide, que se multiplica, pero por el momento me es imposible verlo así.

Todo el mundo me dice enhorabuena y yo sonrío porque es lo que toca, pero no. No estoy ni remotamente tan ilusionada como estaba la primera vez y esto me asusta. ¿Nos habremos precipitado? ¿Será que todavía no era el momento?

A la vez, me asusta pensar estas cosas y me viene a la mente la frase “ten cuidado con lo que deseas”…

Por otra parte, estoy sintiendo bastante agobio con el trabajo. Más que agobio, desmotivación. No me siento productiva, las mañanas se me echan encima y no me apetece nada ponerme a trabajar.

Si estuviera en una oficina, no me quedaría más remedio. Nunca he sido de calentar la silla. Sin embargo, al estar en casa, estas últimas semanas no he hecho apenas otra cosa más que procrastinar. Me siento desmotivada e inapetente y, a la vez, tengo proyectos que entregar y plazos que cumplir.

Otra cosa que me ocurre es que, lejos de disfrutar del momento presente, estoy dándole vueltas al futuro: ¿cómo nos vamos a organizar con el nuevo bebé? ¿Cómo me voy a organizar con el trabajo? ¿Me dará tiempo a cerrar todos los frentes que tengo abiertos?

Y es que no dejo de pensar que nos hemos precipitado y que este no era el mejor momento para volver a ser padres. Que este año yo tenía proyectos, cosas que hacer que me motivaban y emocionaban y que de repente se han convertido en una carga. Y que puede que ni siquiera pueda continuar haciéndolos y tenga que pararme, otra vez.

He empezado un máster, estaba yendo a clases para sacar por fin un título de un idioma que llevaba años intentando sacar, me han encargado un proyecto maravilloso a medio plazo que me enamora y me apasiona y que, ahora mismo, es una losa en mi espalda porque tendría que finalizarlo antes de dar a luz y no sé si me va a dar tiempo…

Y todos estos sentimientos, como no podía ser de otro modo, rociados de culpabilidad. Culpabilidad por sentir como siento, por estar discriminando al nuevo bebé, por no trabajar lo que debería…

No sé cómo salir de este bucle. Al final me doy cuenta de que solo utilizo el blog para desahogarme y contar cosas negativas, pero escribir en general me suele venir bien para relativizar. Sin embargo, en esta ocasión, no lo estoy consiguiendo.

Sinceramente, espero que sean las hormonas y que todo esto pase cuando llegue al segundo trimestre. Al fin y al cabo, todos los embarazos son diferentes y las comparaciones son odiosas…

 

 

4 comentarios en “Segundo embarazo

  1. lalocadelpelogris dijo:

    Uf eso mismo podría haberlo escrito yo. Tengo tantas dudas como tú y a veces aún siento como cierto arrepentimiento. Por lo que supondrá a corto plazo para el mayor, porque mi cansancio se multiplicará y perderé la paciencia (más) a menudo y todo lo que tú planteas.
    Pero también reconozco que según ha ido avanzando el embarazo y una vez que noto a la nueva criatura dentro de mí y, aislandome de problemas logísticos y demás, me empiezo a ilusionar y empiezo a desear tener al nuevo mini ser en mis brazos.
    Y si pienso a largo plazo, del nacimiento a un par de años, creo que será fantástico.
    Así que te entiendo 100% y espero que según pase el tiempo te sientas más a gusto.
    En el mientras espero que al menos no tengas muchas molestias físicas. Eso ayuda. Mi mente también mejoro pasadas las molestias de los primeros meses.
    Te sigo

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  2. Mamá 3.0 dijo:

    Como me alegra leerte y ver que lo siento es normal y, sobre todo, darme cuenta de que seguramente pasará pronto. Parece que expresar dudas o simplemente no mostrarte 100% feliz es raro o está mal visto.
    Hoy estuve hablando por teléfono de este tema con mi madre, que es la persona (junto con mi pareja) con la que más libre me siento para expresar mis sentimientos, y me decía: ¿no te acuerdas que cuando estabas embarazada la primera vez tenías miedo de no querer al bebé porque no sentías lo que la sociedad te decía que deberías estar sintiendo? Y sí, es muy cierto. Luego todo eso pasó, y estar tumbada con mi hijo, simplemente escuchando su respiración, es la mayor de las alegrías…
    Respecto a las molestias físicas, la verdad es que no tengo queja. Tengo algo de ascos (no llegan a ser náuseas) sobre todo por las tardes, como me pasó en el otro embarazo, pero de momento nada más. Tampoco estoy tan cansada y con tanto sueño como la otra vez (solamente un poco más de lo habitual) y de momento no me han aparecido las migrañas así que genial. Eso sí, fue hacerme el test de embarazo y estreñirme jejeje

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    • lalocadelpelogris dijo:

      Estar tumbada escuchando la respiración de mi hijo también es la mayor de mis alegrías….significa que está dormido!!!!
      No bueno ahora en serio cada una lo siente de una manera y no es ni mejor ni peor date tiempo.
      Mis náuseas matutinas también son por la tarde, fatal. Pero ya pasaron.
      Y el estreñimiento me martirizo en el primer embarazo hasta el punto de tener que ir a urgencias. Y en este he descubierto que los famosos All Bran me ayudan de verdad. Tomo día y noche. No es lo más sano pero mejor eso que hemorroides y visitas a urgencias….por si te sirve….
      A seguir!

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  3. Mamá 3.0 dijo:

    Ah pues voy a probar con All Bran a ver qué tal, porque ni con fruta. En el otro embarazo tomé Casenlax y me fue muy bien, pero creo que siempre es mejor tomar algún alimento, aunque sean cereales de desayuno jeje
    Me alegro mucho de que ya no tengas síntomas 😉

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